Archivo para 28 enero 2011

EL PP ANTE LAS PENSIONES

El PP de Mariano Rajoy quiere colarse en la fiesta de Zapatero con canapés de pensionistas a la brasa.

Una base electoral de millones de pensionistas, casi diez millones, ve con horror el recorte real de su pensión y las dudas sembradas sobre el futuro de las pensiones.

Un acuerdo PSOE-SINDICATOS que implique ampliar la edad de jubilación a los 67 años a partir de 2013, cuando Rajoy espera gobernar en España, acarrearía desdecirse, en ese momento, del Acuerdo del PSOE, o darlo por bueno, contradiciendo su posición de no retrasar obligatoriamente la edad de jubilación a los 67 años. Significaría pagar el primer coste político, tras las elecciones.

Por eso Mariano habla, día sí, día no, con los sindicatos para que fuercen una fórmula que permita la integración del PP en el Acuerdo sobre pensiones. Para ello Zapatero tiene que facilitar fórmulas que permitan que lo de los 67 no sea general y que una parte importante de trabajadores, con periodos de cotización largos a la Seguridad Social, el espectro más conservador, más en términos sociales que políticos, aunque también con menos complejos para votar PP. Ese grueso de trabajadores mayores de 40 años, con contrato fijo y expectativas ciertas de sumar años cotizados para jubilarse con el salario íntegro, debería poder jubilarse a los 65 años como hasta ahora (con 35 años cotizados), o casi.

Si esto fuera así, Rajoy se sentiría cómodo en un Acuerdo sobre pensiones y en la discrepancia en todo lo demás.

Si el PP no termina estando en el Acuerdo de Pensiones, a estas alturas, se deberá más a la inflexibilidad de los zapateristas, que a la falta de interés y voluntad de los marianistas.

Tatiana Nielsen

ESPERA MÉDICA

Mi médico se ha instalado en una huelga de celo indefinida. Le asignan un paciente cada cinco minutos, pero él dedica a cada paciente el tiempo que estima oportuno.

De esta forma sabes la hora a la que te han citado, pero no sabes la hora de la cita, ni cuando terminarás la visita al médico.

Puedes estar citado a las diez y salir a las 12. O estar citado a las once y salir a las dos de la tarde.

Mi médico es así el paradigma de la vida moderna. El poder se empeña en poner horarios arbitrarios y la vida lleva su horario particular.

Hay pacientes que se indignan por la espera y otros que dan por buena esa espera porque saben que serán atendidos minuciosamente y sin prisas.

De nada sirve, por el momento, el cartel de la puerta “Los pacientes que lleguen tarde a su cita deberán solicitarla de nuevo”. No se sabe contra quién va dirigida la advertencia, porque es muy difícil, casi imposible, llegar tarde a la cita real, cuando la cita oficial se realiza con tanta antelación.

Está por ver, si en esta batalla constante, diaria, sin tregua, ganará mi médico, ganará el poder, o perderán los pacientes. Los pacientes siempre pierden, cuando menos el tiempo. Pero el tiempo, como bien es sabido, siempre termina perdiéndose.

Danny Parrer

PERIODISMO DOBLEGADO

Dice un amigo, todo lo que no evoluciona, degenera. Todo lo que no evoluciona, involuciona, completaría yo. Ahí tenemos CNN+, abatida con el año que se va. Ahí tenemos un nuevo canal Gran Hermano 24 horas, a punto de tomar el relevo. Miro atentamente la involución de cientos de profesionales que se pasan al reality con armas y bagajes, por puro sentido de la oportunidad, por oportunismo, por necesidad. No son los mejores, pero son y algunos de los mejores también reescriben su carrera profesional siguiendo los avatares del famoseo más cutre.

Pobre profesión doblegada a base de becarios y espectáculo casposo. La vida que tenemos que contar se circunscribe a una casa de concurso y a un plató donde se come, las cámaras te acompañan al servicio y los pinganillos determinan un nuevo escándalo en función de la audiencia, el share que conlleva publicidad, beneficios y ganancias.

Pocos ganan mucho, todos perdemos muchísimo más.

Miro a la Milá, al Vázquez, a la Carmele, a tantos otros, cuyas vidas pudieron haber sido la de periodistas y comunicadores de raza y van quedando en comunicadores de masas. De una masa cada vez más informe y amorfa.

Pobre profesión mía doblegada, adormecida, domesticada.

Nina Def

LA ESTRATEGIA DE LA LIEBRE

Parece que Rubalcaba empieza a ejercer de candidato y sienta las bases para recomponer la figura del PSOE-2012. Aparece por sorpresa en la reunión del Ministro de Trabajo con los sindicatos y enmienda la plana con fórmulas como el retraso de la edad de jubilación a los 67 años sólo para los que no hayan cotizado 35 años en el momento de jubilarse, lo cual dejaría a la mitad de los actuales trabajadores en los 65 años para la jubilación.

El margen para la movilización de los sindicatos se estrecha porque sus bases se nutren precisamente de esos trabajadores fijos, a los que no les afectaría la reforma de las pensiones. Eso sí, se tragarían, además, la ampliación del periodo de cálculo de la pensión más allá de los 15 últimos años actuales, que en periodos largos de cotización tendría como consecuencia una reducción mínima de la pensión de en torno a un 3 por ciento.

Rubalcaba no puede permitirse debilitar aún más su electorado y lo sabe, por lo cual se dedica de lleno a recomponer el posibilismo del acuerdo con los sindicatos, al que espera sumar a la nueva patronal salida del hundimiento de Díaz-Ferrán y el final de la oscura etapa vivida por la CEOE. Un pacto de rentas y un Acuerdo sobre la Reforma de la Negociación Colectiva con empresarios y sindicatos. Serían avances apetecibles en la Agenda de Rubalcaba.

En muy poco tiempo veremos hasta donde es capaz de llegar la liebre eléctrica. Por lo pronto parece que podría sacarle ventaja hasta a Rajoy, la tortuga gallega.

Lourdes Sousa

AÑO DE URGENCIA

El año nuevo no paraliza las urgencias, pero las debilita. Anda mi madre con un catarro de aupa. Vienen varios días festivos. Los remedios caseros no han funcionado. Los jarabes de la farmacia no han funcionado. La tos aumenta y la mujer acude a las urgencias en este último día del año.

El problema es que su centro de Salud está cerrado. El más próximo pilla a varios kilómetros, pero allí se encamina. Más de cincuenta personas esperan pacientemente ser atendidos. Hay un médico y un enfermero. Algunos llevan esperando más de tres horas. Los días de Huelga General, los servicios mínimos hacen que las urgencias funcionen al milímetro, sin demoras, sin retrasos. Hace unos años cada Centro de Salud tenía su servicio de urgencias. Pero las cosas cambian. La eficacia, la eficiencia, el coste, el gasto público, el uso y abuso de las urgencias. Cualquier argumento vale para justificar la espera de horas de decenas de pacientes.

No siempre es así, pero es así, cada vez, con mayor frecuencia. Nuestros gobernantes se han olvidado de nosotros. De estas pobres gentes con sus hijos y sus mayores que esperan apelotonados, durante horas que un médico de urgencia les tranquilice. En estado de urgencia, de agonía, de lenta y dolorosa resignación.

Las gallinas que entran por las que salen. Podrían ir al hospital, pero el hospital es aún peor y la agónica lentitud puede ser desesperanza enervante.

Pobre gente, como mi madre, sentada en el suelo esperando el año de urgencia.

Laura Henson