Archivo para 27 diciembre 2010

LAS CAUSAS PERDIDAS

He asistido recientemente al homenaje que los compañeros rendían a un periodista de la redacción. Uno de los que quiso intervenir, haciendo una reseña de los largos años de trabajo junto al homenajeado, definió al periodista como amigo de las causas pobres, allá en su juventud. Para rematar quiso aclarar que, cuando lo conoció, era un auténtico abogado de causas perdidas.

He conocido a este periodista en sus últimos tiempos. Los años y la vida, le habían transformado en un profesional de la información, eficaz, pero sin chispa. Sus crónicas no defendían causas perdidas, ni él era un abogado de causas pobres.

Me cuesta entender que los años cambien tanto a la gente. Que la chispa de la juventud termine adocenada en buen oficio. En el mejor de los casos, bien pagado. Me parece imperdonable, aunque en la mayoría de los casos, inevitable. Ser Abogados de los pobres y de causas perdidas siempre parece hermoso, pero demasiado a menudo insostenible. Con todo, lo verdaderamente trágico no me parece la dignidad del buen oficio, sin chispa. Lo imperdonable es perder el oficio y, en aras de la “libertad”, sacrifican a los pobres y sus causas perdidas.

Hablar mal de ellos. Llenar la andorga cada día, abundantemente hablando, escribiendo mal de ellos, al dictado del dinero y del poder.

Quienes vivimos en las redacciones cada día, nos vamos acostumbrando a censurar nuestra propia pluma para no causarnos problemas.

Todo es libertad, pero la libertad condicional de no meter la pata y caer en desgracia.

Mi sueldo base depende de la redacción, pero lo que escribo cada día son instancias que me avalan ante quienes dirigen las decenas de tertulias radiofónicas y televisivas, que suponen un complemento mensual aún más importante que mi sueldo.

Soy libre puedo escribir lo que quiera, pero si caigo en desgracia en el círculo tertuliano de primera hora de la mañana, no me invitarán a los siguientes y en ello me va el sustento. Por eso digo lo que no creo, sostengo lo que no creo, escribo lo que no creo y actúo siempre y en todo caso como si lo creyera.

Triste final para las causas pobres y perdidas. Triste final para la profesión del periodista. Triste final de la historia.

Roman Parker.

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MIGUEL BERNARD, ANTISINDICAL, ANTIDEMÓCRATA, ULTRADERECHISTA Y PERTINAZ.

Heredero directo de la pertinaz sequía del régimen franquista, Miguel Bernard no falta a los grandes actos que convocan a ultraderechistas de toda España.

Uno de estos aquelarres tuvo lugar en Madrid. No podía faltar Bernard, Secretario General de una carcasa denominada Sindicato Manos Limpias, en la que dentro sólo se encuentra él, manejando hilos de negocios del suelo y ladrillo y actuando de ariete de la ultraderecha ante los tribunales, contra cuanto no les gusta y resulta intolerable para aquellos que quisieran trazar los destinos de España con mano firme y dura.

El acto en cuestión fue presentado por Joseph Anglada, jede de otra carcasa llama Plataforma per Catalunya, partido ultraderechista y xenófobo, y por Enrique de Diego, periodista de Intereconomía que quiere arrebatar la alcaldía a Ruiz Gallardón, desde la ultraderecha xenófoba y racista, al grito de “Aquí ya no cabe nadie mas. Hay que expulsar a los musulmanes”.

Allí se dieron cita personajes siniestros como José Luis Balbás, el líder de Eduardo Tamayo y su tamayazo, que aupó al poder, golpe de Estado incruento de por medio, a Esperanza Aguirre y defenestró a Simancas.

En su orgía creciente, si uno hablaba de todos los progres, acusándoles de vivir de los contribuyentes, otro se oponía a convertir a Cataluña y España en Repúblicas islamistas.

Caliente y caldeado, Enrique de Diego clamó contra la casta parasitaria que nos arruina. Arremetió contra los inmigrantes musulmanes. “Se tienen que ir, no son compatibles con nuestra civilización”. Anunció que “Vamos a erradicar el socialismo” y clamó “¡Viva Cataluña sin mordaza y sin velo y la España cristiana!”.

Anglada quiso poner sus reales sobre la mesa, superarse y superar a De Diego, “Casta política podrida” “invasión islámica”, “aquí ya no cabe nadie”. “no queremos musulmanes”, “España para los españoles”.

Ya tienen partidos, ideólogos y allí Bernard ponía el sindicato, su sindicato. Sonreía, aplaudía, posaba con los vociferantes y sigue haciendo su trabajo.

Su página web es clara y diáfana: Denuncia contra Toxo y Méndez, de CCOO y UGT, por los piquetes de la Huelga. A responsables del Ministerio de Interior por el caso Faisán. Pronunciamiento contra la Huelga General con llamamiento a una rebelión cívica. Contra los responsables del BOE. Contra Garzón. Contra la Tesorería General y de la Seguridad Social. Contra Montilla, el Estatut y Cataluña. Contra el Comité de Huelga del Metro de Madrid.

Y hete aquí que, como Aguirre no puede estar en el caso Gurtel, Bernard se persona como acusación popular para defender a los imputados.

Siempre atento, siempre bien dispuesto. Siempre en los grandes saraos ultras y en el centro del negocio. Liberado sindical de un sindicato sin afiliados ni delegados, Miguel Bernard, es un viejo ultraderechista de Fuerza Nueva reconvertido en nuevo ultraderechista al servicio del Tea Party enquistado en Madrid.

MIGUEL BERNARD, LAS MANOS EN LA MASA

La masa, en España, es casi siempre un pedazo de suelo con el que se dispara para conseguir un puñado de euros.

La masa de suelo de Emiliano Ovide, un broker, un intermediario, un comisionista de operaciones urbanísticas, en alianza con Miguel Bernard, flamante Secretario General del legal, pero inexistente sindicato Manos Limpias, se encuentra repartida por toda España ya sea Ciempozuelos (Madrid), o Totana (Murcia).

El primero toma posiciones. El segundo interpone denuncias. Ambos salen ganando. En Ciempozuelos Bernard interpone una denuncia contra el Plan General de Ordenación Urbana. El Plan se paraliza. Ovide se sitúa en primera línea para construcción de vivienda cuando se levante la suspensión.

Pero la avaricia rompe el saco y Ovide termina con el teléfono pinchado, en una investigación policial en Totana. Las grabaciones no tienen desperdicio y son extremadamente sustanciosas y están abundantemente reproducidos en Internet:

8 de junio de 2007: En primera línea de salida”.
Ovide, tras hablar de proyectos inmobiliarios en Guadalajara y Arroyomolinos (Madrid), se jacta de que en Ciempozuelos (Madrid) está ”en primera línea de salida” para construir vivienda de protección oficial en cuanto se desbloquee el plan general, paralizado por una denuncia de Manos Limpias que llevó a prisión a dos ex alcaldes del PSOE. Ironiza que “a Esprode [inmobiliaria perjudicada por dicha denuncia] no le vende ni en broma”.

26 de julio de 2007 “Sacar lo que sea a negociar”.
Bernard pide cita a Ovide en Madrid: “Es que tengo preparadas varias cosas de VPO y VPT (…) en Valladolid, en Villanueva (Valladolid) en Murcia, en Salamanca y en Burgos. ¿Te pueden encajar estos sitios?.

Ovide: “Lo de Valladolid podemos mirarlo. ¿Lo de Murcia es en la ciudad?.

Bernard: “Sí, sí, en la ciudad”.

Ovide: “Acabo de estar con Ricardo y me decía que tenía en Murcia, y digo; a ver si va a ser lo mismo”.

Bernard: “No, no tiene nada que ver, y luego también en Madrid y Daganzo (…) Yo te voy preparando todos estos sitios y tú luego me dices, oye pues en este sitio me interesa, en este no, etcétera (…) Y luego también preparamos el tema que tienes del alcalde ése”.

Ovide: “¿Lo de Totana?”

Bernard: “Sí, y le metemos el cuerno ahí”.

Ovide: “El alcalde es ahora diputado por Murcia. El tío se va a ir a Brasil porque tiene allí a su amante. Compró un tema en Salvador de Bahía, y como el plan general no se ha aprobado, tiene que estar aquí pendiente porque cobra tres millones de euros de cada plan que ha firmado”.

Bernard: “Qué sinvergüenza”.

Ovide: “Se va a ir el tío con una cantidad de 15 a 18 millones de euros para Brasil, así que imagínate, el rey del mambo”.

Bernard: “Puag, pues en todo caso le preparamos la denuncia, que la firma el sindicato, ¿eh?”.

Ovide: “Ya vemos la estrategia que conviene para paralizar su actuación o para que negocie, lo que sea (…). Es una gestión que yo he hecho allí, con Inmonuar, que es un pelotazo, que ha hecho una opción de compra por dos millones que al aprobarse el plan, al venderlo, genera una plusvalía de 300 millones”.

Bernard: “Pues nos metemos a fondo con ello si tú le puede sacar lo que sea, o negociar”.

1 de Agosto de 2007: “Bernard me tiene que explicar cómo está”.

Ovide recibe una llamada de una clienta de Ciempozuelos, que le comenta que tiene algo junto a la Plaza Mayor. Ovide asegura que ya posee 200.000 metros cuadrados de VPO en dicho municipio y que no hará nada hasta hablar con Bernard, autor de una denuncia poscorrupción urbanística, y que “le tiene que decir cómo está el tema”.

3 de septiembre de 2007: “Tengo varias cosas de VPO para ofrecerte”.

Bernard le pregunta cuándo se meten con el tema de Totana. Ovide pide tiempo porque aún no se ha aprobado el plan general, requisito para cobrar su comisión, pero acepta contárselo por encima. Bernard le replica: “Cuando quieras quedamos y nos metemos con ello, y luego tengo yo también varias cosas que me han llegado, para ofrecerte, de VPO”.

Ovide: “¿Directa con el promotor?”

Bernard: “No, directamente con el promotor no, ya veríamos cómo lo encasillábamos. Pero me han llegado de varios sitios”.

Luego le pregunta Bernard lo siguiente: “¿Te acuerdas de aquella gestión que se hizo, que no prosperó, que hacía falta esa cantidad de dinero?. A continuación le aclara que tiene un amigo que lo puede solventar.

25 de septiembre de 2007 “Tened cuidado por si os pilla a vosotros”.

Emiliano Ovide se entrevista en una cafetería madrileña con Miguel Bernard, “para diseñar una estrategia para conseguir cobrar su comisión”. La cita fue espiada. Bernard e hizo ver a Ovide el riesgo de salpicarlo con su querella.

Bernard: “Por lo penal, tendréis que tener cuidado por si os pilla a vosotros … Que esto siga su curso y cuando vea que hay movimiento se va a poner en contacto… También podemos hacerle llegar al alcalde un adelanto y que se entere del tema de que tú te han puesto en contacto con Manos Limpias”.

Ovide: “Es mucho dinero, y a mí lo que me interesa es cobrar”.

7 de septiembre de 2007 “O se aviene a razones o le meten un hostiazo”.

Ovide explica el plan a su abogado: “Bernard me ha dado autorización para meter el tema y ellos intervienen en el tema. O sea que el tema de Totana, en cuanto salga aprobado el plan, o se aviene a razones o le van a meter un hostiazo públicamente que lo van a hundir en Galicia (…) Manos Limpias nos va a favorecer. A mí me ha dicho éste que en el momento en que no se avenga a razones como en el tema de Totana, directamente al fiscal, los faxes y los emails, con las cintas que le he grabado al antiguo alcalde y demás, directamente al fiscal. Como aprueben el plan general, lo que me corresponde ahí voy a cobrarlo. Que no lo c obro, a éste se le hunde, porque me dijo Bernard que aquí salimos todos en la prensa. Bernard me ha autorizado a dar su número de teléfono y demás de que ellos están en el tema, y desde luego están vinculados a que si Emiliano [Ovide] dice que hay que ir palante, palante con todo (…) O negocia y se le retira todo, o éste se cae con todo el equipo. Y ya deja de ser Manuel Núñez [dueño de Inmonuar].

Alardea de que el actual alcalde de Totana, José Martínez Andreo, “Está temblando”. “Sabe que algo va a pasar, lo que no sabe es que le va a llamar el secretario general de Manos Limpias, Miguel Bernard,. Y dice, oiga, tenemos esto y esto, y por supuesto después de haber hablado con el presidente de Murcia, que es del PP,. Y éste entra en Génova, que no es de los que se quedan fuera”.

9 de octubre de 2007 “Ponerles nerviosos”.

El 9 de octubre de 2007, Miguel Bernard y Ovide hablan de visitar Salamanca por un asunto. Mientras perfilan una querella, Bernard aconseja enviar una carta al Ayuntamiento para “ponerles nerviosos”. El 22 de octubre, Ovide informa a Bernard de que ha recibido una llamada de un amigo suyo interesado en un suelo de Valdebebas (Madrid) . Tres días más tarde, nuevo signo de intereses urbanísticos comunes entre Ovide y Bernard. El comisionista habla de un contrato sobre un asunto en Arroyomolinos (Madrid) por el que se pagará una comisión de un millón de euros. Y comenta que “va a ver a Miguel Bernard por un solar en Valdemoro (Madrid) para viviendas de protección”. La conclusión de la Guardia Civil es clara: “Emiliano y Bernard tienen en común no solamente el asunto de la querella de Totana, sino que además intervienen juntos en temas inmobiliarios”. Días después, Ovide confiesa: “El viernes estuve con el de Manos Limpias y me dijo que Esperanza Aguirre [presidenta de la Comunidad de Madrid] se había comprometido a que hasta que Ciempozuelos no salga del juzgado no mueve ni una paja, y que en principio cree que serán unos dos años”. Días después, Bernard pide documentos a Ovide de las comisiones que le deben por sus operaciones.

A seis denuncias por mes.

Manos Limpias presenta una media de seis denuncias al mes desde 1997. el listado de sus víctimas jurídicas, entre otros cientos incluye al presidente del Gobierno, José Luís Rodríguez Zapatero; a jueces de la Audiencia Nacional como Baltasar Garzón, o Juan del Olmo; al Lehendakari, Juan José Ibarretxe, al fallecido editor y presidente del Grupo PRISA, Jesús de Polanco, y a decenas de miembros de consistorios y organismos diversos. Suman cientos sus denuncias, muchas de ellas derivadas de meros recortes de prensa. Imposible cuantificar objetivamente qué porcentaje son inadmitidas o archivadas, pero su éxito mediático es seguro. A veces se les vuelven en contra. Fueron denunciados por falsa denuncia en el 11-M.

Se llaman sindicato, pero nunca convocan huelgas, dada su exigua estructura, sino conferencias para detallar su último alarde judicial . ¿Qué les mueve?. A tenor de su página web, la lucha sin hipotecas contra la corrupción. Pero en sus charlas grabadas, Emiliano Ovide, el comisionista protegido por el líder del sindicato, Miguel Bernard, y su aparente compañero de negocios, define de modo menos heroico la organización de su amigo: “Estos de Manos Limpias son un grupo de abogados y tienen financiación del PP. Y vamos, igual que si yo hago una operación y les doy algo de dinero. Ellos son abogados y no les cuestan nada estos pleitos, es para pagar la secretaría y el local”.

Hasta aquí Internet. Hasta aquí la historia de un tal Miguel Bernard, un tipo que comenzó en la Fuerza nueva de Blas Piñar, funcionario del Ayuntamiento de Madrid, liberado del sindicato Manos Limpias, justiciero a sueldo del suelo, el urbanismo y la vivienda.

Noah Thyssen

MIGUEL BERNARD, EL JUSTICIERO MERCENARIO.

Desde su cargo como liberado de todo tipo de trabajo municipal y, al frente del sindicato sin afiliados, ni delegados, Manos Limpias (¿), Miguel Bernard ha tenido muchos momentos de gloria, aunque pocos éxitos judiciales.

Siempre que la derecha extrema enmascarada en el PP, ha necesitado un justiciero a sueldo, ha utilizado los servicios de Miguel Bernard.

Se extrenó en Sevilla, denunciando a cargos socialistas de la Expo 92. La emprendió con el PSOE, con el PNV, con Garzón, con Atutxa, con Nunca Mais, con la Generalitat Catalana, contra párrocos o guardias civiles homosexuales, contra los bomberos que posaron en calzoncillos para exigir mejoras laborales. Contra los Lunnis, ese programa infantil que le resultaba insoportable. Contra Samuel ETO’O, por ofender a Madrid. Contra el Juez y la fiscal del 11-M. La querella fue archivada y Bernard resultó acusado por los jueces de “manifiesto abuso de derecho y fraude procesal”.

Bernard no gana juicios, pero interpone querellas cuando viene bien, para ejercer presión política a favor de la ultraderecha. Tan sólo cuando, a falta de fiscal, se necesita un acusador, algún tribunal ha dado cabida a Manos Limpias, para procesar a Garzón, o al propio Atutxa.

Miguel Bernard se ha convertido así en un abanderado de conveniencia, un acusador mercenario al servicio de los más variados intereses. Un pícaro moderno que ha aprendido a vivir extremadamente bien como liberado de un sindicato que no existe en empresa alguna. Legal aunque ilegítimo.

Noah Thyssen