CORRUPCIÓN Y POLÍTICA

La política entendida como servicio a la cosa pública, se ha ido deteriorando y corrompiendo en manos de unos personajes públicos que han convertido la política en negocio.

Es hora de preguntarse si no sería necesario introducir limitaciones a la permanencia en la política dando por supuesto que todo cargo público corrompe. A la manera de Roma, donde el cargo de pretor, o cuestor, es decir Gobernante o tesorero en una provincia como Hispania, tenía un tiempo tasado no superior a cuatro años. Luego volvías a Roma, te auditaban y, en muchos casos, ibas directamente a la cárcel por abusar de prebendas, apropiación indebida, o tráfico de influencias, por ejemplo.

Tal vez no sea necesario ir tan lejos, pero la falta de controles reales y eficaces ha permitido que la política se haya desnaturalizado hasta tal punto que el ciudadano de la calle entra en la perversión de considera normal la corrupción y enriquecimiento de los políticos, prefiriendo votar a un corrupto ya rico que a un presunto corrupto con necesidad de enriquecerse.

No todos los políticos deben ser corruptos, me consta, pero la corrupción parece ser un fenómeno muy generalizado en política, si hacemos caso a los últimos titulares de los medios de comunicación.

La gestión del suelo y de los recursos públicos goza de unos márgenes de discrecionalidad y autonomía que se suman, en demasiadas ocasiones, al reparto equitativo de beneficios.

En las redacciones de cualquier medio causa asombro el reparto que se produce en la concesión o venta de suelo público recalificado. Algunos informantes dan cuenta del reparto proporcional y equitativo a cada grupo municipal de las parcelas de suelo recalificado en demasiados ayuntamientos. Informan de los maletines que luego circulan de mano en mano. Nadie suele dar nombres. Si lo hacen, nadie autoriza su difusión, ni mucho menos citar la fuente. Basta ver cuantos políticos han pasado de la concejalía de urbanismo al ladrillo.

Pacto de silencio. Pacto de hierro. Al final nadie sabe cuántos, ni mucho menos cuánto queda en manos de los porteadores de maletines. Maletines físicos o maletines de productos financieros. Tramas que en pocas ocasiones salen a la luz.

De ahí al aprovechamiento de cualquier obra pública, cualquier servicio público, para sacar tajada hay sólo un paso y muchos ya lo han dado, a tenor del sumario Gürtell

El descrédito de la política es un descrédito del sistema democrático y oxígeno para cuantos desean y anhelan tiempos pasados. La vuelta a regímenes autoritarios, más limpios sólo en apariencia, porque condenar a muerte, a cárcel o a silencio a cualquiera que se atreva a hurgar bajo la alfombra sembrada de bultos de basura.

Libertad de prensa, libertad de criticar y libertad de hacer oposición, son las claves de la democracia, pero estas libertades se han debilitado, sustituidas por el grito, la propaganda y la compra de voluntades.

Vuelven los tiempos de Quevedo: Entre el clavel y la rosa, su majestad escoja, es-coja, es coja.

Vuelven los tiempos de Valle-Inclán: El esperpento, la hija del capitán, las luces de bohemia y la corte de los milagros.

Malos tiempos para la libertad, cuando la seguridad e impunidad de muchos depende del silencio y la fidelidad absoluta y sin principios. Malos tiempos para la libertad de prensa.

Noa Parker.

Anuncios

0 Responses to “CORRUPCIÓN Y POLÍTICA”



  1. Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s





A %d blogueros les gusta esto: